Inventores del Mundo (Sueños) 2ª parte.
Tras salir de la sala de sonrisas me llevó a su despacho y entonces me hizo una pregunta:
- ¿Qué te parece todo esto?
- Que para ser un sueño no está nada mal.
El hombre se rió y asintió varias veces con su cabeza y haciendo un gesto de Voilá con sus manos dijo:
- Precisamente, no está nada mal para ser un sueño. Puede que todo esto te lo estés inventando.
Siguió explicándose:
- Verás aquí hacemos todo, absolutamente todo, lo que pasa después en vuestra vida. Como has podido comprobar, tenemos previsto hasta el más mínimo detalle, desde una sonrisa hasta cada vez que le tiras la pelota a Nuna para que te la traiga y, por supuesto, está pensado que cada vez que se la tiras ella no te la devuelva.
Yo me reí, por que en vez de devolverme la pelota sale corriendo para que yo intente cogérsela.
- Voy al grano que tenemos una reunión en pocos minutos. Verás todo está escrito, como os gusta decir a vosotros, y archivado por orden cronológico para que día a día todo vaya sucediendo, todo fluya. Habíamos pensado que cuando terminases, te dedicases a escribir vidas, vidas como la que has visto en la sala de sonrisas, pero eres demasiado surrealista, como te dicen todos. Nos has dado un poco de miedo, ya que podrías crear a saber que tipo de personajes y situaciones que para la vida real no servirían. Entonces hemos pensado en que tal vez pudieses escribir sueños.
Yo puse cara de asombro y, ante esa cara el hombre apretó un botón y pidió que pasase Juancho. Juancho entró en el despacho con pinta de despistado y sonrió al verme. Se acercó y me estrechó la mano.
- No es habitual tener una situación como esta, pero espero que sirva para convencerte, Juancho es el autor de la mayoría de tus sueños.
- ¿El de la playa?
El asintió con la cabeza.
- ¿El de los hombres marionetas?
Volvió a asentir.
-¿El de Lidia?
Sin que terminase el se ruborizó y asintió.
- ¿El de la caída sin fin?
Entonces habló el hombre de la bata.
- Si, en ese no fue muy original, recurrió a un sueño estándar.
- Entonces este también- Dije.
Los dos se quedaron callados mirándose uno a otro.
- Bueno, se nos acaba el tiempo ¿Qué me dices?
Yo me rasqué la cabeza, no porque me picase, si no intentando escarbar y encontrar algo que decir.
- Vale- Dije. Creo que la excavación no había sido demasiado profunda.
Cuando íbamos a cerrar el trato con un abrazo (así cierran los tratos los inventores del mundo) me di cuenta de una cosa.
- Hay una cosa de la que no hemos hablado y que me parece de vital importancia.
- ¿Cuál?- Preguntó.
- ¿tendría que escribir también pesadillas? Sabrás que no soy muy bueno con ese tipo de cosas y que sería incapaz de someter a alguien a un mal sueño.
El se rió de nuevo y me explicó:
- Todos tenéis el mismo problema, las pesadillas… ¿recuerdas alguna de las tuyas?
- Si.
- ¿Cuál?
- Soñaba mucho con el mar, desde pequeño me daba muchísimo miedo, me encantaban las piscinas pero el mar me daba escalofríos pensar lo que podía haber debajo de…
No pude terminar, él volvió a hacer otra vez el gesto de voilá. Me di cuenta de que tenía razón, de que las pesadillas lo que consiguen es hacernos fuertes y así un niño que le tenía miedo al mar termina metiéndose casi todos los días a hacer surf. Nos dimos el abrazo para sellar el pacto y le pedí una cosa.
- ¿podré tener una prueba de que esto no es un sueño?
El miró su ordenador, sonrió y asintió. Se despidió con un gesto.
Serían las siete de la tarde cuando me desperté en el sofá totalmente aturdido, me hice un café y saqué a pasear a Nuna. Me llevó a la playa.
Saqué la pelota del bolsillo de mi cazadora y la lancé tan lejos como pude. Cuando me disponía a echar a correr detrás de ella para intentar quitársela, no pude, ella venía hacia mí con la pelota para dejarla caer a mis pies. Yo sonreí y la acaricié con fuerza mientras ella movía su rabo de izquierda a derecha, de izquierda a derecha.
No sé que es verdad ni que no lo es, pero tal vez cuando termine aquí, estaré escribiendo sueños, tal vez alguno de los vuestros, tal vez alguno de los de ellos …
Fin.-







tibetanox dijo
Ya te lo dije hace muchooo tiempo que tu eres el buscador de sueños, por cierto Nuna seguro que es de izquierdas, sigue escribiendo amigo, realidades o sueños siempre es un placer leerte.
Un fuerte abrazo Sub el grande.
26 Octubre 2008 | 01:36 PM