raro,raro,raro

Bueno, tras ser nominado para desnudar mis rarezas públicamente, me dispongo a hacerlo.
Me miro y después de reflexionar un rato (cosa que no suelo hacer) me doy cuenta que resumirlas en cinco sería como dejar un catálogo de Ikea en dos páginas. Entonces procedo a pensar y tratar de seleccionar las mas confesables.
Me convierto en Gregorio Samsa (la metamorfosis de Kafka) y miro a mi alrededor, mi interacción con el mundo y mis singularidades (por no llamarlas rarezas) en un mundo rarito de por si.
Pasa un hombre gritando por la calle “Arturo”, “Arturoooo”, “Arturooooooooo”. Está bien, tras erizárseme los pelos, las ideas y los sentimientos reconozco mi Anomalía nº 1: no soporto que me griten o que me hablen alto. Espero que Arturo si.
Voy a comer y tras sacar el pan de su especie de “sobre”, el pan sabe a empanada.
- Buenos días ¿Qué quieres?
- Una baguette
- ¿una empanada?
- No, una baguette
- Pues entonces te doy una empanada.
Anomalia Nº 2: no me gusta la cebolla ni el ajo, y no soporto las cosas que tienen ese sabor (salvo casos muy excepcionales). El “panempanada” sabe muchísimo a cebolla. Cambiaré de panadería.
Anomalia Nº 3:
- Pues el otro día ¿sabes?
- Si, se.
- Estabamos hablando ¿sabes?
- Si, se.
- Y entonces llegó Laura ¿sabes?
- que si, que se.
Tengo ese defecto intercambiable por “entiendes” y para rematar suelo utilizar como medida “mas o menos”.
Anomalia Nº 4:
A primera hora de la mañana, me tomo el café, me ducho y esas cosas y plancho la ropa que me voy a poner, justo antes de hacerlo. A esas horas y en esas condiciones es probable que un día me planche una mano, me tire el café por encima y me despierte tratando sorberle la manga a una camisa, mientras observo la marca que la plancha me ha dejado.
Para finalizar y el defecto mas gracioso a los ojos de todo el mundo… tachan….. Huelo las cosas antes de comérmelas. Rareza-defecto-Anomalia Nº 5. Imagínate el espectáculo cuando alguien me invita a cenar o a comer y yo disimuladamente, antes de meterme el bocado en la boca repito “disimuladamente” lo huelo. Mi hermano a veces me ha dicho que parezco un perro, pero no lo hago por mal, lo hago inconscientemente. Tengo el olfato muy desarrollado.
Bien, ya he superado el meme y espero que no se haya asustado nadie. Intento dejar de ser el personaje Kafkiano, pero ya no puedo, creo que me tengo que quedar así.





Crazy Mary dijo
Essto...Submundo, no se lo digas a nadie, pero me parece que tenemos unas cuantas manías, digo...quiero decir, cosas especiales, en común...A la cebolla y al ajo...¡que les den!...Que no me griten ¡que me da la paronia!...Sabes??, entiendes???..no, esa no, esa no la compartimos...entiendes??...Y por último...Claro!, antes de comer, hay que oler...porque , a ver, si lleva ajo o cebolla camuflada...entonces que??, luego escupes el trocito??...:-S
Y sin nada más que añadir, que ya está bien, se despide de ti, una que comprende tus rarezas ( no tan raras...:-))...Bueno, besos, eso sí, añado besos
8 Marzo 2007 | 08:43 PM