Amor cientifico

Amor mío:
Esta noche al llegar a casa después de trabajar, recordé que no estabas, que te habías marchado por que dices que no te quiero lo suficiente y no es así.
Yo soy científico y no se manejar muy bien las palabras, me encantaría poder imitar a uno de tus admirados poetas y poder hacerte feliz diciéndote cosas hermosas, pero no se. Ojala el amor estuviese en función de una formula y pudiese desarrollarla hasta que su resultado fuese exactamente lo que te hiciese amarme, pero no es así. No se como explicarte lo mucho que te hecho de menos y lo mucho que te quiero.
Ahora que no estás dedico más tiempo a mi trabajo y después de cenar me senté en el microscopio para seguir mis investigaciones, pero no podía, solo podía pensar en ti y tu recuerdo se hizo tan grande que me rebosó y fue a caer directamente sobre la platina del microscopio.
Miré por el ocular y en esa lágrima vi el aire vacío de tu olor y de tus sonidos. El salón, la cocina, la habitación desnudos de tu luz. Mi tacto sin tu tacto. La noche sin la vía láctea que forman cada uno de tus dientes cuando sonríes. Tu colección de miradas perdidas y pensamientos encontrados. La falta de tus palabras que se anudan a las mías. La soledad de mis dedos que sueltos no saben seguir. Todos los mapas en blanco, todas las señales en gris y todos los caminos llevando al mismo lugar: el centro de un laberinto. Las caricias que se estrellan contra la nada. La reverberación del silencio. Todos los Van Gogh en blanco y negro. Eric Satie desafinado. El monstruoso ruido de un suspiro. La inmensidad de la cama como dunas de sabanas plegadas, como olas de tela que te buscan y no te encuentran. La almohada que no va a conocer esta noche lo lindo de tus pensamientos. La receta a la que le falta un ingrediente. Lo impreciso de los movimientos de los músculos en desamor. Lo cruel del “No”. El 50 % de mi realidad, el 50% de mis sueños, el 50 % de “Mi”. La ceguera ante las imágenes sin ti. Los discos girando sin emitir sonido. La química sin burbujas, el fluido sin reacción. La matemática siempre multiplicando o dividiendo por cero. La senda del pasillo que no lleva a ti, si no a la soledad.
Como soy hombre de ciencia y no se expresar bien lo que siento te envío la lágrima y un microscopio para que puedas analizarla y, ojala, consiga hacerte volver.



Darunia dijo
Submundo, no quiero ni pensar lo que hubieras podido escribir de ser un hombre de letras en lugar de uno de ciencias.
Has creado un texto lleno de lirismo y poesía, y por eso me pongo humildemente a tus pies.
Un abrazo cargado de admiración por ti.
19 Diciembre 2006 | 06:03 PM